El 18 de noviembre de 2011 el Consejo de Ministros acordó, “por el procedimiento de emergencia”, destinar 861.600 euros para la compra de chalecos de protección personal para las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado, la última gran renovación, hasta el momento, de chalecos de antibalas de la Policía Nacional.

El acuerdo adoptado, según señala la referencia del Consejo de Ministros, se enmarca en la progresiva modernización y adecuación de los equipos que utilizan policías y guardias civiles, así como en la mejora de su seguridad en el desempeño de su trabajo.

El pasado mes de septiembre los sindicatos policiales habían reclamado chalecos antibalas para todos los agentes de la Policía Nacional, después de que un policía “salvara la vida” en un tiroteo en Madrid, gracias a que portaba un chaleco “que había comprado él mismo”.

¿Cómo es un chaleco antibalas?

Un chaleco antibalas, como el que utiliza la Policía Nacional, es una prenda protectora que absorbe el impacto de balas disparadas al torso y esquirlas provenientes de explosiones. Los chalecos están hechos de varias capas de fibras laminadas o de tejido sintético y protegen a la persona que lo usa de proyectiles disparados por armas de fuego y de la metralla de algunos artefactos explosivos como granadas de mano.

Cuando se le agregan placas metálicas o cerámicas a un chaleco antibalas, este también puede proteger al usuario de proyectiles disparados por un fusil. En combinación con piezas metálicas o capas de tejidos sumamente densos, el chaleco antibalas ofrece al usuario cierta protección ante un ataque con cuchillo. Protegen hasta cierto punto pero no son impenetrables debido a la gran variedad de calibres de las armas de fuego. Los chalecos antibalas son utilizados comúnmente por la policía, guardias de seguridad privada y civiles, mientras que los chalecos con componentes reforzados son llevados en combate por soldados de varias naciones así como las unidades especiales de policía.

Una armadura moderna puede combinar un chaleco antibalas con otras prendas protectoras como un casco. Los chalecos antibalas para policías y soldados también pueden incluir hombreras y defensas laterales.

Mecánica del chaleco antibalas

Los chalecos antibalas usan capas de fibra resistente para capturar y deformar la bala, esparciendo su fuerza sobre una gran superficie del chaleco. El chaleco absorbe la energía del proyectil deformable deteniendola antes de que penetre por completo la prenda. Algunas capas pueden ser penetradas pero, mientras la bala se deforma, la energía es absorbida por una superficie cada vez mayor. Aunque el chaleco pueda evitar la penetración de la bala, tanto el chaleco y la persona que lo usa absorben la energía del proyectil. Aún sin penetración, las balas de pistolas modernas contienen suficiente energía para causar un trauma en la zona de impacto.

Las especificaciones del chaleco incluyen la resistencia de penetración y la cantidad de energía que llega al cuerpo de la persona. Los chalecos antibalas ofrecen una pequeña protección contra cuchillos, flechas o balas no deformables (la fuerza del impacto de estos objetos se concentra en un área relativamente pequeña, por lo que puede penetrar las capas del chaleco). Los chalecos pueden incluir capas de metal (como acero o titanio), cerámica o polietileno que proveen protección extra a las áreas vitales. Estas capas adicionales son efectivas contra todas las pistolas y contra algunos fusiles. Estos agregados son comunes en los chalecos militares ya que los chalecos normales no son efectivos contra la munición militar. Los guardias de las cárceles suelen usar chalecos especiales diseñados específicamente para cuchillos y objetos afilados, incorporando capas de tejidos sintéticos densos o tejidos sintéticos laminados y componentes metálicos.

La popularidad en el uso del chaleco antibalas va en proporción directa con la expectativa de violencia armada. Estas prendas, cuya utilización antaño era casi exclusiva de militares y policías, ahora forman parte de los instrumentos de trabajo de periodistas, fotógrafos y médicos. La protección que representa un chaleco antibalas disminuye la probabilidad de perder la vida como consecuencia de una herida por arma de fuego. Es necesario, sin embargo, conocer qué modalidad utilizar ante una determinada contingencia. No todos los chalecos blindan contra todo tipo de proyectil y tampoco sobra una buena dosis de suerte.

La mayor disponibilidad de armas de fuego en las zonas conflictivas hace que profesionales no siempre vinculados al área de la seguridad se interesen por el uso de chalecos antibalas. Es el caso de los médicos, los periodistas y fotógrafos que deben atender a las manifestaciones que se supone podrían culminar en hechos de violencia armada.

En otras oportunidades no era frecuente que estos profesionales tuvieran que tomar previsiones, ahora deben hacerlo al saber eventuales objetivos de la violencia. Como si los periodistas y los médicos fuesen militantes de alguna de las partes en liza. Pero los profesionales de estas ramas poco o nada conocen sobre los chalecos antibalas: cómo operan, de qué material están hechos y si todos son capaces de “blindar” al usuario contra todo tipo de armas.

El Klevar

Un chaleco antibalas está hecho esencialmente de Kevlar, un polímero patentado por la firma Du Pont que comenzó a tener usos industriales hace cuarenta años. Su invención fue atribuida por la propia compañía a los científicos Stephanie Kwolek y Herbert Blades. Con él se pueden elaborar pequeñas capas de fibra, muy ligeras y maleables, que sirven de base para la confección de los chalecos antibalas. El Kevlar también es la materia prima para guantes, uniformes, lentes y otros productos de uso industrial.

La protección que brinda una prenda hecha de Kevlar se fundamenta en el principio según el cual toda bala o proyectil hace daño no solo por su forma y por el material del que está hecho sino esencialmente por la energía que le imprime la detonación del cartucho. Esta energía cinética puede ser dispersada cuando el proyectil choca con la fibra de kevlar, sin que penetre o trasponga esta barrera. Otros materiales recientemente incorporados a los chalecos son Spectra, Twaron y Zylon.

Niveles de protección

Niveles de protección y tipos de chalecos antibalas

Algunos chalecos pueden reforzarse con placas de metal o cerámica, tanto en la parte anterior como en la posterior. Es importante que la cobertura de estas prendas incluya también los costados. Los últimos modelos traen versiones que se adaptan a los bustos femeninos. Un uso inadecuado de los chalecos puede traer severas incomodidades a las mujeres.

La sofisticación de cualquier tipo de material antibalas reside en los materiales que lo componen, no en la idea que subyace, que es realmente elemental. En términos físicos, una bala disparada es un cuerpo en movimiento o, dicho de otro modo, un cuerpo con energía cinética. Cuando impacta contra el chaleco sigue teniendo una cierta energía cinética y si no hacemos algo con ella la bala seguirá su camino. Para parar la bala hay que vaciarla de energía cinética pero lograr eso pasa forzosamente por poner esa energía en algún otro sitio, ya sea en forma de energía cinética o de otro modo. Cuando una fibra de Kevlar, Spectra o Azko recibe el impacto de un proyectil, se estira, se tensa y transmite esa energia por toda su longitud: Cuanto más larga sea la fibra mejor será la resistencia balística. El chaleco deja la bala sin empuje suficiente como para penetrar el chaleco, distribuyéndolo a lo largo de toda su superficie.

Un chaleco flexible tiene dos capas de tejido: el acolchamiento, que es el más cercano al cuerpo, y el tejido balístico, que está tenso y es elástico además de que es el que realmente frena la bala.

El acolchamiento de estos chalecos cumple una función evidente:Aalejar el tejido balístico del portador y proporcionar un espacio intermedio donde la bala penetrará parcialmente pero sin llegar a traspasarlo. Por supuesto, este tejido ayuda al balístico en su trabajo de frenar la bala. Estos materiales mejoran continuamente, reduciendo el grosor mínimo necesario, el peso o aumentando la capacidad de parada llegando a producir resultados asombrosos. En todos estos casos, el estado del material es crítico en el buen funcionamiento del chaleco.

 

Fuente: tirodefensivoperu.com;   libertaddigital.com

 

One Response to Cómo son los chalecos antibalas de la Policía Nacional

  1. Chalecos antibala son fabricados con un componente aramida llamado Kevlar.

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